1.- Good morning, school girl

Antes de nada, quisiera agradecer a Marcos Coll y a Manuel Bonilla el que hayan sido tan “imprudentes” como para permitir que sea yo quien abra esta sección. El riesgo que corren al dejar que ésto suceda es merecedor de la más profunda admiración, dado que ponen en mis, en este momento sudorosas y temblorosas manos, la tarea de escoger el primero de una serie de temas llamados a ser, según la consensuada opinión de los “armoniqueros” (como parece que la madre Marcos los llamaba), los más influyentes de la historia de la armónica.

Pues al grano.

A la hora de decidir cuál iba ser el tema que escogería, sorprendentemente no tuve casi dudas.

Después de varios años  tocando e investigando, y de haber escuchado cientos y cientos de canciones del más variado estilo, y a decenas de armonicistas, y pensando que iba a ser realmente difícil la tarea de elegir “uno”, me vi sorprendido por el hecho de que, casi sin discusión, uno de ellos se me venía insistentemente a la cabeza, y que además parecía cumplir todas y cada una de las exigencias que cabía imponer al que fuese, en fin, el tema escogido como el primero de entre los más influyentes.

Las razones para escoger ésta canción han sido varias e importantes.

Primero, que se trata de una de las primeras grabaciones de uno de los primeros y más importantes armonicistas que hayan existido. Ni más ni menos que Sonny Boy Williamson I  (John Lee),

Sonny Boy Williamson 1

al que no se debe confundir con el que más tarde, y aprovechándose de la fama de éste, usurpó su nombre Sonny Boy Williamsson II (Alec “Rice” Miller).

 

Sony Boy Williamson II

Segundo, las características técnicas relativas a la ejecución y el interés que ésta pudiera tener desde el punto de vista de los aficionados a la armónica que quieran desarrollar o perfeccionar sus habilidades. Si bien es cierto que las versiones que luego presentaré de esta canción son de diferentes dificultades, en función de quien sea el armonicista y cual el estilo particular en el que toque, aclararé no obstante cuáles son, desde mi punto de vista, las dos versiones que en realidad son las más interesantes.

Tercero, las múltiples versiones que de ella se han hecho, y en concreto, las de algunos de los más famosos y más influyentes armonicistas del siglo XX. Si ellos la eligieron para interpretarla, imagino que su autoridad precede a mi decisión, apoyada en este caso por ellos. También otros grandes bluesmen, poniendo como ejemplo eminente el de Muddy Waters, la incluyeron en su repertorio.

Se trata de Good morning, School Girl, posteriormente más conocida como Good morning, little school girl.

John Lee Williamson nació en marzo de 1914 y murió a manos de un celoso marido, que acabó con su vida al clavarle un punzón en la cabeza después de una actuación en la que había intentado seducir a su mujer, en 1948 (curiosa y trágicamente, un común destino de muchos de los asiduos  a esta infernal y noctámbula música).

Sonny Boy Williamson 1

Artísticamente más conocido como Sonny Boy Williamson, luego se le añadió el distintivo I, para diferenciarlo del que supuestamente usurpó su nombre para darse a conocer, y al que parece ser que estuvo buscando con una pistola, para hacerle pagar por impostor. Influenciado fundamentalmente por Sleepe John Estes y el armonicista habitual de éste, Hammie Nixon, desarrolló posteriormente su propio estilo, y acabó dando alguna clase a los armonicistas que definieron  el sonido del blues de Chicago, ni más ni menos que al gran Little Walter, a Junior Wells y Snooky Prior, todos ellos grandes leyendas de la armónica blues, y que estoy seguro de que acabarán teniendo su capítulo propio en esta sección de Harp & Soul. Haber sido maestro de maestros convierte a nuestro personaje en refernecia necesaria.

Good morning, school girl fue grabada por Sonny Boy Williamson I en 1937 durante su primera sesión de grabación para el sello Bluebird, y es un tema llamado a ser de enorme influencia en el blues de Chicago, y por ende uno de los standards de blues más conocidos y versionados de la historia.

Escuchemos ya sin dilación este clásico, donde aparte de tocar la armónica, nuestro protagonista es además el cantante.

(Dificultad: Alta)

Antes de explicar qué es para mi, lo más llamativo de este tema, conviene aclarar al menos una cuestión relativa ya a la armónica y el modo en que ésta se toca. En general hay dos grandes estilos a la hora de tocar. Característico de los primeros años es el denominado estilo acústico, en el que el armonicista se sitúa frente a un micrófono vocal y a unos cinco o diez centímetros de éste, toca la armónica. El otro gran estilo, el eléctrico, se hizo “necesario” cuando, al tener que competir en volumen con las guitarras amplificadas, los armonicistas de Chicago tuvieron que desarrollar estrategias para sonar igual de alto y amplificaron también sus armónicas. Se dice que fue Little Walter, aunque otros insisten en que fue Snooky Prior, el primero en introducir el micrófono en el interior de una “cuenca” realizada con las manos, e introduciendo en esa cuenca también la armónica, provocando así una especie de saturación del sonido tan característica luego del blues de Chicago. Cupping es como se denomina esta forma de ensamblar armónica y micrófono en la cavidad creada por ambas manos.

Little-waltersnooky-prior

Ambos estilos son igualmente importantes, pero hay diferencias determinantes a la hora de tocar de una o de otra manera. La fundamental, y clave para este artículo, es que determinados efectos acústicos que se consiguen con las manos, no se pueden llevar a cabo cuando estás tocando en estilo eléctrico, porque las manos están ocuapadas en la “envoltura” del micrófono. En particular, el Wah, que es un efecto que se consigue al acercar  y separar la mano de la armónica, resulta imposible si no estás tocando en estilo acústico.

El Wah es una técnica clave para poder tocar este tema como lo hace Sonny Boy.

Desde mi punto de vista, la mejor interpretación que he visto de Good morning, School Girl, y la única en estilo acústico de todas las que se presentan, además de la del autor original, es la del armonicista español Víctor Puertas (que será la que “destriparemos” después en el vídeo, por lo cual ya pido perdón de antemano a Víctor…). Siendo Víctor armonicista del dúo de blues acústico Suitcase Brothers, (con su hermano Pere Puertas, también fabuloso guitarrista) su ejecución resulta espectacular, más difícil y completa incluso que la original. No en vano Víctor “Doors” es uno de los mejores armonicistas del mundo. Intentaremos desvelar un par de secretos más una vez la escuchemos.

 

(Dificultad: Jodidamente endiablada)

La versión de Víctor, al igual que la de Sonny Boy, está tocada usando la lengua. En armónica, otra gran divisón de estilos a la hora de tocar es la que se deriva de hacer uso del Lip Puirsing o del Tongue Blocking. En el lip puirsing se trata de sellar con los labios un único agujero de la armónica para tocarlo aislado (limpio), como si le estuvieras dando un “beso de pez”. Es el modo más habitual y común entre los que empiezan a tocar. En el tongue block haces uso de la lengua durante la ejecución, de modo que con ella tapas (bloqueas) dos o tres agujeros con la lengua mientras sueltas el aire por una comisura de los labios.

A mi entender, lo que hace de este tema que sea tan especial, es la combinación magistral del Wah y del Tongue blocking que hacen Víctor y Sonny Boy Williamson, creando una sensación de sonido explosivo, como si de la armónica saltasen petardos, y que consigue al soltar la lengua de golpe contra la armónica, al tiempo que hace un pequeño gesto con la mano derecha, para que el Wah se produzca justo en el momento exacto. Ni que decir que no es tan sencillo hacerlo como decirlo, y eso sumado al increible sentido rítmico que tienen ambos. En el vído explicativo espero que quede algo más claro todo este rollo.

En el resto de las versiones que os presento podréis observar que la armónica ya está envuelta en la “cavidad” formada por las manos (cupping), y por tanto ninguna de ellas se parece al estilo sonoro de las acústicas. No obstante, no por ello carecen de valor. Siendo versiones eléctricas, muestran que se puede abordar la interpretación de este tema de formas muy diversas. La melodía es el hilo conductor en casi todas ellas, y si bien es cierto que no habrá ya más Wahs, si que se sigue apreciando el uso del tongue block combinado con el lip puirsing en la mayoría de ellas, aunque en distintas proporciones.

Una de las más eléctricas es la del espectacular armonicista Paul Butterfield,

P-Butterfield

que propuso su particular concepción de Good morning, school girl en esta interesante y potente versión. Fundamentalmente Lip puirsing.

(Dificultad: Intermedia)

Decía Marcos Coll en una clase a la que asistí que una de las cosas que más le gustaban de Paul Butterfield es que se podían apreciar y escuchar sus estertores al respirar mientras tocaba. Como valor añadido, se puede intentar apreciar esos estertores en esta interpretación.

Una de mis favoritas, por su valor y riesgo, es la de un genial armonicista, extremadamente valorado también como pedagogo de la armónica, el mundialmente conocido y admirado Adam Gussow. Tocando en solitario, y en formato one band man, además de tocar la armónica hace la percusión con las piernas y pone los vocales a ésta deliciosa versión. También en un estilo eléctrico, Adam Gussow suele usar dos amplificadores al mismo tiempo, creando un efecto stereo potentísimo. Particularmente, me entusisma este señor.

(Dificultad: Intermedia)

La más sencilla de todas las versiones, y de la que también os explicaré cómo se hace en el audiovisual, es la del genial Junior Wells.

Junior-Wells

Se dice del disco Hoodoo man blues que es uno de los más importantes e influyentes discos de blues que se han grabado. En la interpretación que hace de este tema, realmente el riff de armónica no resultaría reconocible ni se parece de lejos, al riff de armónica característico de la canción. No obstante, la valiosa lección que se extrae de Junior Wells es que se puede afrontar cualquier tema desde muy diferentes ángulos, y que tocar la armónica y versionar un tema no tiene porqué consistir meramente en repetir lo que los demás hacen. Puedes aportar tu particular visión, sin emular a nadie, y proponer un tema de primera, como es este caso. Esta versión, para la gente que esté empezando resulta ideal. Un par de bendings y un pequeño bloqueo es toda la dificultad que presenta, y no obstante queda muy espectacular.

(Dificultad: Baja) Análisis en Vídeo por Santi Cerviño

Y esto es todo. Espero no haberos aburrido en exceso.

Gracias a Marcos y Manuel, y a todo el equipo de Harp & Soul, por brindarme la oportunidad de escribir este artículo. Espero no haberles dado muchas razones para arrepentirse.

Saludos y hasta la próxima

Nmrd Santi

Autor: Blues Harp

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